ES
Solicitar presupuestoPresupuesto
Menú

Elegir el formato

Maqueta virtual interactiva de un edificio

Qué es una maqueta virtual interactiva, cuándo conviene frente a una maqueta física, renders o vídeo, y qué puede enseñar de tu edificio antes de alquilarlo.

Maqueta virtual interactiva del edificio de oficinas de ejemplo, en vista isométrica
Maqueta virtual interactiva del edificio de oficinas de ejemplo, en vista isométrica. Demostración conceptual, no caso de cliente.

Una maqueta virtual interactiva es un modelo 3D de un edificio que se abre en el navegador del móvil o del ordenador, sin instalar nada, y que controla quien lo mira: gira el edificio, cambia de planta y se acerca a lo que le interesa. A diferencia de una imagen fija, aquí decide el visitante qué mirar y durante cuánto tiempo.

Tiene sentido plantearla cuando el edificio todavía no se puede enseñar tal y como se va a comercializar: porque está en proyecto, en obra o en plena reforma, porque hay plantas a las que hoy no se puede subir, o porque el entorno, el acceso o la luz del inmueble forman parte de lo que hay que explicar para que alguien decida alquilarlo o comprarlo.

Qué es una maqueta virtual interactiva

El nombre recuerda a la maqueta física de toda la vida, y la comparación es útil: ambas representan el edificio a una escala que se puede recorrer con la vista antes de pisarlo. También se la llama maqueta virtual 3D, maqueta 3D de un edificio o maqueta virtual de arquitectura, y las tres expresiones señalan lo mismo. La diferencia con la física es que esta no ocupa una sala ni viaja en una caja: se comparte con un enlace, se puede incrustar en la web del inmueble cuando el portal lo permite y, si el dispositivo de quien la recibe no puede cargar 3D, cae en imágenes fijas para que la información llegue igualmente.

Si lo que quieres enseñar es una planta de oficinas por dentro, eso es un plano 3D interactivo de oficinas.

Cuándo ayuda a alquilar o vender un edificio

  • Un edificio todavía en proyecto, en construcción o en plena reforma, donde no hay nada que fotografiar tal como quedará.
  • Plantas altas o zonas que hoy no se pueden visitar, o que conviene enseñar sin organizar una visita para cada interesado.
  • Un inmueble cuyo entorno, el acceso desde la calle o la luz a distintas horas forman parte de la decisión de alquilarlo.
  • Una cartera con varios edificios parecidos, donde interesa enseñar cada uno con el mismo formato y actualizarlo si cambia algo.

En la práctica suelen darse varios de estos motivos a la vez, no uno solo. Conviene identificar cuál pesa más para decidir qué perspectivas priorizar en el modelo.

Qué puede mostrar el modelo

Lo que se representa se acuerda antes de empezar, edificio por edificio. En términos generales, un modelo de este tipo puede enseñar:

  • El volumen completo del edificio, para situarlo antes de entrar en detalle.
  • Cada planta por separado, para explicar una en concreto sin mezclarla con el resto.
  • Los accesos, tanto el principal como los secundarios.
  • El entorno inmediato: la calle, otros edificios o el espacio exterior si lo tiene.
  • La luz en distintos momentos del día, cuando el proyecto lo incluye.

No todos los edificios necesitan las cinco cosas. Definir cuáles importan antes de encargarlo evita pagar por vistas que después no se usan.

Maqueta física, renders o vídeo: en qué se diferencian

Los cuatro formatos conviven bien y no hace falta elegir uno para siempre. La tabla resume qué ofrece cada uno y qué exige tenerlo listo.

FormatoQué permite verDónde funciona bienQué exige tenerlo listo
Maqueta físicaEl volumen y la relación entre los cuerpos del edificio, a escala y con las manos.Una sala de ventas o una reunión presencial, donde se pueda tener delante.Construirla, guardarla y transportarla; un cambio implica rehacer piezas.
Renders fijosUn número de encuadres decididos de antemano, con buen acabado.Un dosier, un anuncio o una pantalla en una presentación.Un encargo nuevo por cada ángulo que se quiera añadir más adelante.
VídeoUn recorrido guiado por las zonas que el montaje decide enseñar.Redes sociales, la web del inmueble o el inicio de una reunión.Un guion cerrado; cambiar el recorrido significa volver a producirlo.
Maqueta virtual interactivaEl volumen, cada planta, los accesos y el entorno, con la cámara que decide quien mira.Una videollamada, la ficha del inmueble o un enlace que se envía después.Prepararla una vez a partir de planos y fotos; ampliarla no obliga a rehacer lo anterior.

Ninguno sustituye a los demás en todos los casos. Un anuncio en papel sigue necesitando una foto fija, y una reunión presencial se explica bien con una maqueta física si ya existe. La maqueta virtual aporta cuando hace falta que varias personas, en momentos distintos, exploren el mismo edificio sin repetir la visita.

Qué necesitas preparar

Para levantar el modelo hacen falta planos del edificio, fotografías si ya existe alguna parte construida y referencias de los materiales de fachada o de las zonas exteriores. Con un edificio en proyecto se puede partir de la documentación del propio proyecto; con uno construido conviene revisar si esos planos siguen vigentes. Antes de dar el precio y el plazo definitivo se acuerda qué zonas se representan y con qué nivel de detalle.

Cómo se comparte y qué recibes

El resultado es un enlace alojado que se puede enviar por correo, pegar en una presentación o incrustar en la web del inmueble; revisamos la web antes de integrarlo porque algunos portales inmobiliarios no permiten contenido incrustado. La entrega incluye también imágenes fijas del edificio para los casos en los que no se pueda cargar el 3D. Quien quiera recuperar una perspectiva concreta más adelante puede copiar el enlace de esa vista en nuestras demos; la misma posibilidad se puede prever para un proyecto propio. Los proyectos más sencillos se entregan desde 24 horas una vez cerrado el alcance; un interior o varias plantas llevan más tiempo. El encargo incluye hasta 3 rondas de cambios y 12 meses de alojamiento, y siempre se presupuesta antes de empezar a trabajar; pedir el presupuesto no compromete a nada.

No sustituye a un levantamiento ni a un modelo BIM

La maqueta virtual es una presentación visual pensada para explicar el edificio a un interesado, no un plano acotado ni una documentación técnica certificada. Si necesitas medir superficies, justificar normativa o tomar una decisión de compra, esa información tiene que venir de otro documento.

¿Alquilas o vendes una oficina o un edificio? Te contamos cómo lo enseñaríamos.

Mandar la ficha

¿Tienes un inmueble concreto?

Cuéntanos qué inmueble quieres presentar y dónde lo utilizarás. Manuel Sampedro revisará el material para definir el alcance y el presupuesto.

Solicitar presupuesto